Cuando no sabes qué hacer con tu vida
No necesitas tener todas las respuestas hoy. A veces basta con mirar un poco más profundo para encontrar claridad.
Claridad
No tener respuestas también es un lugar
Hay momentos en los que todo parece detenerse: el trabajo ya no te llena, las relaciones se sienten lejos y cada decisión pesa. La pregunta «¿qué hago con mi vida?» llega con ansiedad, como si tuvieras que resolverla hoy.
No tienes que hacerlo. Lo que sí puedes hacer es mirar más profundo: reconocer qué te está bloqueando, qué ya terminó su ciclo y qué quiere nacer.